Un San Valentín de muerte

Hoy, día de San Valentín, vamos a analizar como van las relaciones de parejas en la cuarta temporada de Perdidos. No son tan complicadas como las que nos podemos encontrar en Anatomía de Grey pero también tienen lo suyo.
Empezamos por la que más dudas tiene en su cabeza, la pecosa. Se está tirando a Sawyer por toda la isla pero luego le deja que se vaya con el calvo. Se nota que sus deseos de salir de la isla son más importantes que el sexo en la tienda de campaña. También podemos pensar que se quedó con Jack porque él le dijo al final de la tercera temporada que la quería. Aunque luego parece que ella se pasa por el forro su cariño y se aprovecha de él, dándole un abrazo para quitarle el transmisor. Pero después Jack le guiña un ojo y se le caen las bragas al suelo. Es que la pobre creía que estaba coqueteando con ella y no avisándola de que el morito y Juliet venían a rescatarlos.
Por otra parte, Jack está enamorado de Kate hasta los huevos. Es fácil seguir su rastro en la selva cuando va junto a ella, por el rastro de babas que va dejando. Pero como Kate no se decide, al final, no se si para darle celos o para desahogarse, Jack acabará enrollándose con Juliet.
La otra punta del triangulo, Sawyer también quiere a Kate pero se debe oler también su indecisión y prefiere salvar su vida a quedarse con la pecas. Aunque cuando Ben le dijo que Jack se encargaría de consolar a Kate, se puso muy celoso y canalizó toda su agresividad con el pobre Ben.
Locke a parte de los juegos eróticos que pueda practicar con los cartuchos de dinamita, está enamorado de la isla, personificada en Jacob. El calvo está deseando volver a la cabaña y pasar un fin de semana meciéndose desnudo en la mecedora, al calor de una lámpara de gas. Pero esta relación es peligrosa, porque hay otro hombre enamorado de Jacob y ya le disparó en el riñón por haber hablado con él.
La pobre Claire ahora mismo está triste por la desaparición de Charlie y en su corazón solo cabe el recuerdo de su amor y su hijo Aarón. Al igual que Hurley que tras la muerte de Libby, sólo tiene hueco para el recuerdo de Charlie y la comida mejicana.
Desmond sigue esperando que Penny caiga del cielo en un paracaídas, Jin y Sun mantienen una buena relación, hasta que el coreano se entere de la infidelidad de su mujer con el chino calvo que se cayó por la ventana. Sayid ha olvidado definitivamente a Shannon y ahora sólo quiere escapar de la isla para reencontrarse con Nadia, su antiguo amor. La francesa está loca y sólo quiere a su hija. Y su hija está loca por Karl, pero su amor todavía no se ha consumado porque no encuentran preservativos en la isla y ella tiene miedo a morir.



