¡Feliz Calva Navidad!

Desde locos Perdidos os queremos felicitar la Navidad, no por nada en especial, si no porque es lo que se suele hacer en estas fechas. Y por ello, os vamos a enviar a vuestras casas a nuestro Santa Claus particular. Pero no vamos a desvelar su verdadera identidad para no traumatizar a los niños. Y hablando de niños, nuestro Papa Noel no les traerá carbón, sino cartuchos de dinamita. Si quieren carbón que vayan a la mina y lo extraigan con los explosivos. Otra ventaja de nuestro Santa Claus es que nos ahorramos una pasta al no tener que alimentar a sus renos voladores. Nuestro Papa Noel viaja en el humo negro por todo el mundo. Un medio de transporte ecológico y veloz. Aunque a veces suele despedazar y matar a personas.
A continuación, nuestro Papa Noel calvo nos desvela en exclusiva, los regalos que van a recibir los habitantes de la isla. Jack recibirá una maquinilla de afeitar para que empiece a cuidarse y no llegue a tener esa barba tan asquerosa del flashforward y el juego de Operación para que no pierda la práctica. A Desmond una bola mágica, cartas del tarot y una botellita del whisky ese que le gusta tanto y que su suegro no quería darle. A Kate ropa interior nueva porque la que tiene, la lleva desde el primer episodio y un Predictor para que se haga la prueba del embarazo. A Ben, un submarino nuevo. A Jacob, un sillón de relax y masaje porque la silla que tiene en su cabaña, tiene pinta de ser muy incómoda. Y unos tarritos de mermelada de todos los sabores. A la francesa, jabón y una esponja. A Jin, un curso de aprender inglés y a Sun, unos folios para que empiece a escribir su testamento, si es que al final no saliera de la isla. De lo contrario, ropita para el futuro bebé. A Claire, un consolador, digo... algo que la consuele por la muerte de Charlie. Por ejemplo, crema de cacahuete. Para Hurley, una báscula y un décimo de lotería. A ver si con otros números tiene igual de suerte. Sayid, un destornillador, unos alicates y con eso ya puede salvar el mundo. Y para Sawyer, revistas porno, porque las que tenía se las robaron.
Y por último si alguien ha recibido por error en su casa un saco con el cadáver de un viejo que ha sido estrangulado con cadenas, que me lo haga saber. Ese regalo era para Ben.


