El camaleón de Charlie

Dominic Monaghan tuvo una lacrimógena despedida de su mascota camaleón antes de acudir a trabajar por última vez en Lost, porque sabía que no podría llevarse a su compañero de vuelta a América con él. El actor desarrolló una impresionante colección de bichos y reptiles mientras rodaba Lost en Hawai, y uno tras otro fue liberando a todos los que no habían muerto.
Sin embargo, dejó la despedida más dolorosa para el final. Monaghan resalta: “Le dejé marchar en este enorme jardín. Me senté con él durante cinco minutos y le dije lo mucho que había disfrutado su compañía y le deseé lo mejor. Todo el tiempo estaba pensando “Realmente me gusta este tipo y es una pena que probablemente no vaya a volver a verlo nunca”.” y es cuando me vino el pensamiento de “bueno, debería estar contento porque él estará feliz. Se despertará por la mañana y será libre. Tendrá la oportunidad de hacer lo que quiera. Es algo divertido”. Y entendí que así era como debía de sentirme yo ahora mismo.
Traducido por María...


